Subjetividad y cultura

El juego de complicidades entre autoridades y narcotraficantes, la descomposición social que produce

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LA ADOLESCENCIA VISTA A TRAVÉS DEL CINE: HELI Y RETRATO DEL MÉXICO DE HOY[1]

Amanda Eloísa Padilla Martínez[2]

Introducción

El presente trabajo tiene el objetivo de analizar el proceso adolescente en uno de los personajes de la película Heli (2013), Estela, una adolescente de doce años que vive en un remoto pueblo del estado de Guanajuato, México. El análisis se realiza con base en los escritos que elaboró  Mauricio Knobel acerca de la etapa adolescente, específicamente de “el síndrome normal de la adolescencia”.

 

La película

Estela vive con su papá, su hermano Heli (el protagonista central del largometraje), la esposa de éste y el hijo de Heli. En el pueblo que sirve de escenario para el desarrollo de la trama y en el cual viven Estela y su familia hay tres fuentes de trabajo: la ensambladora de autos, donde el padre y Heli trabajan; el ejército y la policía federal, en donde Beto, de diecisiete años, novio de Estela, ingresó para ser policía; y finalmente, el narcotráfico, en el cual se ven sumergidos tanto militares, policías, autoridades públicas, familias, como jóvenes y púberes, hombres y mujeres, quienes realizan diversas actividades, entre ellas, la venta de drogas, servicios de protección, ofrecer sus casas para convertirlas en lugares para torturar a los secuestrados del narco, intimidar a las personas, etcétera.

Heli comienza con una escena en la que se observa una persona con la cabeza golpeada, llena de sangre y la boca cubierta con cinta adhesiva, sometida por la bota de alguien. Al lado de la cabeza se encuentran unos pies desnudos. En otra escena una camioneta transporta dos cuerpos; ésta se detiene y de ella bajan cuatros hombres cargando los cuerpos y se dirigen a un puente peatonal en el que deciden colgar uno de ellos,  aquel que tenía los pies desnudos.

A la una de la mañana, Heli después de trabajar llega hambriento a su casa y encuentra a su hermana Estela estudiando varias materias de la secundaria. Ambos sostienen una breve conversación que concluye cuando Heli le ordena a su hermana menor que se vaya a dormir. Estela, obediente, cierra sus cuadernos y se va a su cuarto que comparte con su padre, quien ya se encuentra dormido. Heli comienza a “hojear” el libro de Estela y de pronto descubre que su hermana ha dibujado una especie de caricatura con dos caras de enamorados, la cual  concluye en un beso. De inmediato, Heli intuye que Estela tiene novio.

Al siguiente día, se observa a Estela en un automóvil viejo que pertenece a Beto, su novio. La pareja se besa apasionadamente y éste intenta “algo más” mediante caricias pero ella lo detiene. En esa situación, Estela le pregunta a su novio acerca de sus estudios y su entrenamiento en la policía federal y Beto responde que bien, que es muy pesado. Después de regalarle un perrito, “Cookie”, Beto le comenta a Estela que tienen que irse pues ya es la hora de su entrenamiento-capacitación policíaca, pero antes le quiere mostrar “una cosa” por lo que le pide que lo acompañe. Cuando llegan al lugar se encuentran con un perro guardián por el que el joven sale corriendo por miedo a que sufriera un ataque del animal.

Ante tales conductas y vivencias que había vivido, Estela pregunta a la esposa de su hermano qué significa estar enamorada y porqué decidió casarse con su hermano; a su vez, su cuñada le cuestiona si ella está enamorada y ella responde que no sabe.

En otras escenas, se observa a Estela abandonar la escuela a la que asiste para verse con Beto. Este le propone que huyan al vecino estado de Zacatecas y ahí casarse. La joven rechaza la propuesta y le expone la razón de su negativa:   “no quiero quedar embarazada”. Por la noche, Beto busca a Estela en su casa, para darle un paquete envuelto en una bolsa negra y le dice que con eso van a poder huir y casarse. El joven guarda el paquete en el tinaco de la casa de Estela, y huye corriendo porque Heli los descubre. El hermano mayor de ella comienza a regañarla y le prohíbe que se vaya a casa sola. Heli revisa el paquete que dejó Beto y descubre que contiene cocaína. Lo recoge, toma la droga y la tira en una especie de cenote. Va a buscar a Estela a su escuela, ahí la regaña y, como reprimenda, le da una cachetada, prohibiéndole salir de su cuarto. En la recámara de la joven adolescente pueden observarse fotos de jugadores de fútbol. La niña llora.

Sin esperarlo, llega un convoy lleno de policías federales quienes comienzan a disparar, en respuesta a un disparo de la escopeta del padre de Estela, quien es abatido en el momento. La policía federal destrozan la casa y buscan el paquete que  Beto había guardado. Enseguida suben a Heli y a Estela a una camioneta y esta los conduce al sitio donde Heli tiró la droga. En otra escena, se mira a estos policías en una casa de seguridad a donde trasladan a Heli y a Beto, llevándose a Estela. En esa casa torturan a Beto y a Heli de una forma atroz; finalmente los llevan a un puente peatonal en el que cuelgan el cuerpo del novio de Estela.

Al parecer Heli es puesto en libertad y durante varios días busca a su hermana menor, Estela, quien es sujeta a un proceso penal lleno de irregularidades y de corrupción. Estela aparece sin hablar y desaliñada y, tras una revisión médica practicada por una doctora, se concluye que la adolescente había sido objeto de abuso psicológico y sexual, razón por la cual queda embarazada y deja de hablar. No obstante su estado de salud, Estela elabora un mapa en el que ubica el lugar donde estuvo cautiva y Heli decide hacer justicia por propia mano. Finalmente, Estela termina acostada abrazando a su sobrino como una niña pequeña.

Una interpretación: la adolescencia en la encrucijada

En medio de una crisis personal y familiar, Estela inicia una nueva etapa de su vida y se esfuerza por superarla mediante una reestructuración psíquica que le permita superar la etapa de la adolescencia e ingresar en la edad adulta. De acuerdo con Mauricio Knobel (1988), la adolescencia es “la etapa de la vida durante la cual el individuo busca establecer su identidad adulta, apoyándose en sus primeras relaciones objetales-parentales internalizadas y verificando la realidad que el medio social ofrece, mediante el uso de los elementos biofísicos en desarrollo a su disposición y que a su vez tienden a la estabilidad de la personalidad en un plano genital, lo que sólo es posible si se hace un duelo por la identidad infantil” (p. 39).

Estela se encuentra en esta transición y uno de los aspectos más visibles son los cambios físicos que experimenta, aunque sigue teniendo un cuerpo de niña. Estos cambios son llamados de caracteres secundarios. Otro aspecto del paso de la adolescencia a la adultez es el medio social en que se desenvuelven los individuos. En el caso de la película Heli, este se representa cuando Estela se enfrenta a la posibilidad de ser adulta. Tal circunstancia es representada en la oportunidad que tiene de huir con su novio y de casarse; en ese momento en que la adolescente tiene dudas e inseguridad ante la idea de quedar embarazada, lo que muestra que aún no estaba preparada para dejar de ser una niña/adolescente.

Retomando a Knobel, otro de los rasgos del adolescente y de la adolescencia es la necesidad de consolidar su identidad y para que esto ocurra tiene que enfrentar y realizar diversos duelos, entre los más importantes, el duelo al cuerpo infantil, al rol y a las identidades infantiles (bisexualidad) y a los padres de la infancia, de quienes tanto necesita y de los que depende. En el caso de Estela, es probable que se encontrara justo en el duelo a su cuerpo infantil que, a los ojos de los demás, era casi imperceptible porque los cambios en su cuerpo apenas se notaban. En realidad, el duelo al cuerpo infantil se hace más notorio en su conducta, es decir, cuando percibe y siente que su cuerpo es objeto de deseo, tanto para Beto, a quien logra ponerle un límite, como para su violador.  En esos momentos descubre nuevas sensaciones respecto a su sexualidad y lo que implica. Otro indicio de su duelo al rol y a la identidad infantiles sucede en la conversación que tiene con su cuñada en la que la interroga sobre lo que significa estar enamorada. Finalmente, Estela sigue dependiendo de esos padres, al menos de su padre y Heli, tanto afectiva como materialmente. Por eso se niega y, más aún, no puede ni está dispuesta a dejarlos. En el contexto social y cultural en el que vive el personaje de Estela, en términos simbólicos, ésto podría haber ocurrido dejándose ser “robada” por su novio.  En suma, Estela está empezando en la elaboración de sus duelos.

Otro aspecto importante que propone Knobel para comprender e interpretar el “síndrome normal de la adolescencia” es la búsqueda de sí mismo y de identidad. En el personaje de Estela esto no puede observarse. En cambio, en Beto es más visible y notorio. Él intenta ser como sus jefes y sus compañeros policías, identificarse con un adulto y darse una identidad. Mediante la construcción de su identidad busca cristalizar el proceso de individuación, es decir, lograr una identidad yoica. Knobel señala que “la consecuencia final de la adolescencia sería un conocimiento del sí mismo como entidad biológica en el mundo, el todo biopsicosocial de cada ser en ese momento de la vida” (Knobel, 1988, p. 47).

La influencia del medio social y cultural es muy grande en el proceso de construcción de identidad y en la búsqueda de sí mismo. Las posibilidades de alcanzar estándares de vida, posición y prestigio social que socialmente se les establecen a los hombres son escasas. En la película, las opciones laborales se reducen a ser policía federal, narcotraficante o ensamblador. Asimismo, a las mujeres, desde pequeñas se les inculca el ideal de formar una familia. Una alternativa es dejar su propio hogar, dedicarse a las labores domésticas y cuidar a sus esposos e hijos. Como ocurre con varias jóvenes. A Estela su novio le ofreció huir para formar su familia, mientras que su cuñada, quien deja su pueblo y su familia para vivir con Heli y su hijo. O se pueden ver situaciones en las que permiten que sus hogares sean “casas de seguridad”, es decir, que sus casas sean utilizadas para vigilar a los secuestrados del narcotráfico y a cambio tener recursos para mantener a sus familias.

Otra expresión de la búsqueda de la identidad y de sí mismo es la tendencia grupal. En Estela, esta tendencia es breve ya que sólo se observa que cuando es adulada por sus compañeras cuando regresa, después de haberse ido “de pinta” con su novio, a la escuela. Frente al grupo de compañeras y de compañeros de Estela, Beto encarna una figura de adolescente pues su comportamiento lo pone en una condición de superioridad, en comparación con los alumnos de la escuela a la que asiste su novia, y proyecta una imagen que coloca a la jovencita como si estuviera viviendo más rápido que sus pares. Pero, ¿cuál es la importancia de la tendencia grupal en el tránsito de la adolescencia? La importancia radica en que los integrantes del grupo representan lo opuesto a las figuras parentales por lo que ayudan al adolescente a tener una identidad distinta a la que ha tenido o tiene al interior de la familia (Knobel, 1988, p. 60). Por otro lado, Knobel (1988) sostiene que la dependencia a las figuras paternas se proyecta hacia el grupo y, por lo tanto, este representa la transición necesaria entre el mundo externo y la individuación adulta (p.60).

De este modo, es posible comprender la enorme influencia que ejercen las condiciones sociales y culturales en las que viven los adolescentes y las   problemáticas que enfrentarán los jóvenes como manifestación de la crisis del adolescente. En Heli (2013) se ejemplifica claramente el contexto social que vive el país, así como pueblos que en apariencia son remotos y otros no tanto, y en el que muchos adolescentes deben enfrentar su vida cotidiana y resolver su identidad en medio de la violencia cada vez más explícita, con carencias afectivas, psicológicas, sociales, las cuales tratan de compensar con bienes materiales y con respuestas que pervierten y violan las normas de convivencia.

Así, los adolescentes se ven obligados a enfrentar una situación económica difícil que muchas veces los conduce al narcotráfico para poder sobrevivir o porque es el medio más fácil para obtener dinero o status o un lugar dentro de la sociedad. Esto lo explican de la siguiente manera J. Vives y T. Lartigue (2001) en su artículo El proceso adolescente: los jóvenes de escasos recursos se encuentran en una desventaja social porque padecen marginación social y tienen pocas oportunidades de preparación escolar lo que les impide acceder a lo que el mundo les ofrece. Esta situación les provoca mucha frustración, ya que son pocas las oportunidades reales que encuentran. Así, según estos autores, esto les origina “las heridas narcisistas consecutivas a su sensación de marginación de la vida y el lógico resentimiento que de ello deriva al vivir en estas condiciones dentro de un sistema que propicia las desigualdades narcisistas” (2001).

En conclusión, el proceso adolescente se caracteriza por ser una etapa de crisis en la que se reeditan varios aspectos de la primera infancia que fueron reprimidos en la latencia. Esta nueva re-vivencia de lo infantil ofrece la posibilidad de que el adolescente sea capaz de independizarse de sus figuras parentales mediante la re-elaboración de la conflictiva vivenciada y de ese modo lograr su individuación. En este proceso, que Knobel llama “ el síndrome normal de la adolescencia”, el adolescente vive distintos duelos que son indispensables y que están relacionados con mutaciones físicas y biológicas, preparándolo para iniciar la separación biopsicosocial de las primeras figuras que internalizó por medio de la identificación. La importancia de resolver estos duelos reside en que se abre el camino al mundo exterior poniéndolo en condición de establecer las relaciones primordiales con sus pares, fantasear e inclinarse hacia actitudes reivindicatorias y buscar otras figuras externas a la familia con las que se identificará hasta lograr su propia identidad e incursionar en una nueva etapa biológica y psicosocial. La expresión más acabada de esa nueva etapa es la genitalidad o, en otras palabras,  la procreación que es el logro de la identidad adulta.

Por medio del análisis de la película Heli (2013) es posible ilustrar distintos  momentos del proceso adolescente. En el caso del personaje de Estela, esta niña está entrando a la adolescencia. Esta transición se expone en varias escenas de la película. Sus rasgos infantiles se ponen de manifiesto cuando Estela juguetea con el perro que le regaló su novio y abraza a su sobrino quedando acostada, mientras que la emergencia de la adolescencia pueden observarse en los cambios físicos que inauguran el inicio de esta etapa. Otra expresión, más en el plano afectivo, es su inclinación y su admiración por “ídolos” futbolistas, las fotografías  pegadas en la pared de su habitación, lo que ejemplifica la búsqueda de nuevas identificaciones fuera del núcleo parental y por último su noviazgo con Beto. Estela, además, es una muchacha que se sirve de la fantasía para vivir su vida romántica, el amor idealizado que queda representado en el dibujo al margen de su cuaderno. Por otro lado, está el temor de quedar embarazada y que en realidad proyecta el temor a su sexualidad. Como se ha demostrado, ésta es uno de los rasgos primordiales de la adolescencia; la violación brutal de que fue objeto revela todo el significado de los miedos y los peligros que encierra el paso de la niñez a la adolescencia y de ésta a la edad adulta. Todos los temores que Estela guardaba quedan expuestos de forma cruda mediante el acto en contra de su voluntad y cuyo resultado es haber quedado embarazada. La gran pregunta que se abre es: ¿Qué pasa con Estela que no ha podido superar los duelos por su cuerpo infantil y por la pérdida de los padres infantiles y tiene que enfrentar  su condición de adolescente, con todo lo que esto implica y cumplir su papel de madre o de futura madre/adolescente?

 

A modo de reflexión final

Después de realizar este breve análisis de la película Heli (2013), cuyo eje central ha sido identificar el proceso adolescente, surgen dudas a partir de  casos de niñas de doce años de edad, quienes se ven sumergidas en el mundo que bruscamente les quita su inocencia, o, como en los niños y adolescentes, que recrean en la ficción -juegos de video de combate- sus deseos que ante sus miradas se vuelven realidad: poder torturar y familiarizarse con ese poder hasta convertirlo en un hecho cotidiano. Lo más grave de esta situación es que en la vida “verdadera” se ha convertido en una fuente de trabajo y de diversión sin poseer sentimientos de culpa, o, la vida de  jóvenes que aprenden a consumir cualquier tipo de droga para calmar su estado ansioso y que, en múltiples ocasiones, los conduce a cometer conductas delictivas (robar y/o vender drogas) para simular que se han abierto un camino de placer y éxito y de hacer lo que desean o superar la pérdida violenta de un padre o madre. Como sociedad y psicoterapeutas tenemos que preguntarnos ¿qué podemos hacer con las Estela, los Beto, los Heli, a quienes de repente o casi de sorpresa les cambia la vida?

 

BIBLIOGRAFÍA

Knobel, M., “El síndrome de la adolescencia normal”, en Aberastury y Knobel (2001). La adolescencia normal. Paidós. 35-103.

Vives, J. y Lartigue, T., “El proceso adolescente”, en Caminos del desarrollo psicológico III, Eduardo Dallal y Castillo coordinador. Plaza y Valdéz. 131-168.

Ficha técnica:

Título original: Heli. Año: 2013. Duración: 105 minutos. País: México. Director: Amat Escalante. Guión: Amat Escalante, Gabriel Reyes. Fotografía: Lorenzo Hagerman. Reparto: Armando Espitia, Linda González, Andrea Vergara, Reina Torres, Ramón Álvarez, Juan Eduardo Palacios. Productora: Coproducción México-Francia-Alemania-Holanda; Mantarraya Producciones / Tres Tunas / FOPROCINE / Le Pacte / Lemming Film / No Dream Cinema / EFICINE / Sundance-NHK / Ticoman / Unafilm / CONACULTA / ZDF-Arte. Género: Drama | Drogas.


[1] Trabajo presentado en el marco de las VIII Jornadas del Centro de Estudios de Posgrado de la Asociación Psicoanalítica Mexicana, 25 de octubre del 2014.

[2] Psicoterapeuta Psicoanalítica de Niños y Adolescentes por la Asociación Psicoanalítica Mexicana.

eloisa_18@hotmail.com

 

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